El color en la oficina
El color del entorno afecta al ánimo de las personas. Por este motivo, el color puede ser utilizado como una herramienta para mejorar el trabajo en una empresa. El color tiene una lectura, más o menos inconsciente, que podemos utilizar para mejorar la marcha de una organización.
Nuestra teoría es que el entorno en el que trabajamos determina nuestra forma de trabajar. Para entender los efectos que provocan los colores en las personas hay que matizar que lo importante es la luz que desprenden esos colores. Por tanto, más que el color en sí mismo, lo importante es la luz. La iluminación, sobre todo si la predominante es natural, cambia los colores. Hay que barajar distintos criterios: color, tono e intensidad (cantidad de blanco) .
En general, podemos decir que en zonas donde no se estará mucho tiempo se puede ser más atrevido con los colores más estridentes y estimulantes. En cambio, en los lugares donde se requiera mucha concentración, lo adecuado sería mucha luz, pero luz tranquila (con tonos azulados, por ejemplo).Los colores cálidos (todos los que tienen pigmentación amarilla o rojo, los primarios) son estimulantes, y normalmente dan la sensación de más iluminados. Los colores fríos, son considerados, más sofisticados, más tranquilos, más suaves. Por otra parte, hay razones culturales para elegir un color determinados.
Hay que tener en cuenta que la oficina es la casa de cualquier empresa, y como en nuestra propia casa, nos gusta que la gente esté a gusto, que sea un espacio agradable, al mismo tiempo que cumpla su función (la de hoy), y las funciones que deberá cumplir en el futuro. El color corporativo, la imagen de la empresa, ha de tener una respuesta en el espacio de la organización. Por otro lado, en el logotipo de la compañía, normalmente hay mucha información de la organización, filosofía de empresa, imagen que se pretende potenciar, cómo son las personas que la componen, etc. Por eso es importante conciliar los colores corporativos con los colores del entorno de sus oficinas. Hay que buscar conexiones, pero no es recomendable la uniformidad de todos los elementos. A veces es excesivo el uso del color corporativo.

El color se puede utilizar para mejorar el humor, las emociones e, incluso algunos dicen que la salud. Se trata de adaptar en el espacio la funcionalidad que toda oficina debe tener, y la armonía, para que las personas que lo van a utilizar estén más contentas. El color actúa en el nivel emocional de la persona. Por lo tanto, es acertado pensar que el uso de determinados colores apoya la tranquilidad, la armonía dentro de una oficina, y potencia el nivel “ de alegría” con el que se trabaja. Para según qué trabajos hay colores que mejoran la concentración o la creatividad. Por ejemplo, los colores tranquilos, fríos, serenos, ayudan en el trabajo intelectual, racional y numérico. Por el contrario, los colores cálidos, fomentan la creatividad, el movimiento, la fantasía…




